jueves, 29 de marzo de 2007

Umbral 4



Mis lamentos… ahora recuerdo, recuerdo aquella noche con detalles… me encontraba en mi cuarto pensando en él, pensando en su muerte, no lograba entender por que, por que prefirió huir a enfrentar el problema. De repente entro en trance y vivo aquella noche de nuevo, pero ahora desde una perspectiva nueva, donde puedo verme acostada en mi cama.
Noto como algo hace que salga, que me dirija a la entrada… esta oscuro, no veo nada, extiendo mis brazos para evitar chocar con algo, escucho un ruido ensordecedor, una especie de detonación, un sonido seco, corto, pero impactante.
Siento personas corriendo a mí alrededor, escucho murmullos, voces que no hacen más que repetir oraciones…
Mientras avanzo por el pasillo noto que tocan mis pies, que el piso cada vez esta más frío y entonces… entro al cuarto veo a mi familia tendida en el piso, bajo un extraño sueño, escucho una voz que me dice: Tú sabes lo que debes hacer, anda no pierdas tiempo, termina con esto de una vez… De repente miro y veo en mi mano un cuchillo, alzo la vista y veo a mi madre observándome, preocupada, temerosa… No puedo evitar sentir miedo, miedo de mí misma, miedo de todo ese rencor que tengo en mí. Me volteo y corro, me dirijo al comedor, donde empezó todo, veo en la mesa sentada en la cabecera, mi figura, mi cuerpo envuelto en sombras… corro y grito con fuerzas… Yo, Yo, Yoooo!! Como puedo ser así, como pensamientos de maldad invaden mi alma…
Sin más, clavo el cuchillo en mi pecho, siento como a medida que pasa el tiempo voy perdiendo la vida, voy ganando la muerte… Me veo reflejada en un charco de sangre, veo a mi mamá corriendo hacía mí, siento como me levanta, como llora por mí.
Ahora comprendo, ya todo tienen sentido, al matarme dejaba atrás todo mis odios, todos mis temores, y envuelta en la esperanza de encontrarme con él, de recuperar sus besos, su olor.
Esa presencia que sentía como desgarraba mi franela, como presionaba mis pechos, no era más que mi hermano tratando de devolverme la vida, tratando de borrar eso que hice…
Veo como llevan mi cuerpo al hospital como, en un intento desesperado, tratan de salvarme de rescatar mi alma… Me rindo ante la muerte, cierro mis ojos y al abrirlos, me encuentro parada en el umbral, veo a mi mamá sentada al lado de mi cama, tomándome la mano, rezando… del otro lado veo a un sacerdote con la Biblia en la mano derecha y un rosario en la izquierda, pronunciando unas palabras para aliviar el dolor, mi ausencia ante mi madre: - Por que se oirá una voz de mando, la voz de un arcángel y el sonido de la trompeta de dios, y el Señor mismo bajará del cielo. Y los que murieron creyendo en Cristo, resucitarán primero; después los que hayamos quedado vivos seremos llevados, juntamente con ellos, en las nubes, para encontrarnos con el Señor en el aire; así estaremos con el Señor para siempre.
Noto como su ausencia marca el inicio de la mía, como por desesperación mate las esperanza de muchos de los que creían en mí, de cómo cubro de dolor y tristeza la vida de todos. Ahora entiendo, se que ese umbral me lleva a mis realidades paralelas, como me recuerda que la muerte no soluciona nada de como vagando en la tierra, sin poder tocar, hablar o sentir a nadie, me siento aliviada, aliviada de no causar más daño, de no manchar la perfección de mi recuerdo.
Este relato no es más que el inicio y final de lo que se podría llamar mi vida… una vida llena de mentiras, llena de desgracias, impulsada por sentimientos llenos de maldad, ira y odios… Lo único que se, es que pronto visitaré a los míos, ese umbral al que tanto temía no es más que la puerta entre el mundo de los vivos y el de los muertos, nosotros vagamos a expensas de uds, mientras mi recuerdo siga vivo, yo seguiré rondando, espiando sus noches, espiando sus sueños, y quizá en un futuro robe las ilusiones y esperanzas de aquellos que marcaron mi vida y muerte…

Umbral 3



De un tiempo para acá, mi casa no es mas que un vacío, un vacío lleno de murmullos, de quejidos, nadie nota mi presencia, nadie pasa junto a mí. Siento como si aquella noche marcara el inicio de un nuevo tiempo para mí, pero el final, para aquellos que están cerca de mí… Esa trágica noche ha marcado mis sueños, ha dejado una mancha en mis manos, un olor en mi cuerpo. La culpa… creo que así la llaman, creo que así la escucho.

En mi conciencia no hay más que culpa, culpa de no ser la hija ejemplar, la hermana comprensiva, la estudiante dedicada, la pareja fiel o la amiga incondicional… No soy mas que el resultado de una sociedad absurda, indiferente, e injusta…

Aquella noche asesine todo lo que odiaba, todo aquello que, incesante me recordaba quien era… quien soy. Ahora solo me queda esperar, esperar mi juicio y reconocer mis culpas.

No se si entrar en la habitación de mamá, recostarme en sus piernas y charlar con ella, desde aquella noche no he cruzado palabras con nadie, solo escucho murmullos y llantos, sin apartar de mi mente aquel eco agudo que me atormenta, que me recuerda mi pecado.

No puedo apartarme del umbral, trato de alejarme pero al mirar atrás, veo que mientras avanzo en mi camino, más cerca estoy de él. No tiene sentido, si camino en dirección opuesta lo más lógico es que me aleje. No puedo llegar a ninguna otra parte de mi casa, solo imagino, solo sueño con los demás…

Lo más preocupante de todo es que tengo vagos recuerdos de lo sucedido esa noche, solo me llegan imágenes… se cortan y aparecen otras… nunca recuerdo una secuencia completa… Trato de recordar… solo se me viene a la mente la imagen… Yo, en una esquina de la mesa y él en la otra… de repente recuerdo ese sonido, esas frases que hieren mis oídos, ese agudo lamento que retumba en las paredes, luego puff, todo se vuelve negro y viene a mi mente, una imagen perturbadora, yo reflejada en un charco de sangre en el piso, con un objeto en mi mano… veo el reflejo de alguien tras de mí, un ente brillante… y mi mente vuelve a quedar en blanco.

Yo, Yo, Yoooo!! Escucho incesantemente, con muchos matices, con distintas intensidades, escucho a lo lejos con una voz llena de angustia – Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?, ¿por qué no vienes a salvarme?, ¿por qué no atiendes mis lamentos? Día y noche te llamo, y no respondes; ¡no hay descanso para mí!... luego un silencio sepulcral invade mi mente, y caigo en una imagen difusa… Mi madre, arrodillada, llena de lágrimas, llena de tristeza, lamentándose… No comprendo la situación, no se por que esa tristeza se apodera de mi mamá, la he decepcionado, se ha enterado de mi horrible crimen.

Ahora con más énfasis trato de recordar, necesito saber por que tengo esa imagen en mi cabeza, por que solo escucho murmullos y lamentos… por que mi reflejo esta gris, y cada vez va perdiendo intensidad. Lo último que recuerdo es estar sentada en aquella mesa, murmurando, odiando, persiguiendo un lugar al que no se si podré llegar, si podré escapar. Solo tengo tus labios marcados en mi pecho, tus caricias marcadas en mi cuerpo.

Ahora recuerdo, recuerdo aquel día en el parque, te veo allí sentado a mi lado, disfrutando del abrazo que poco a poco se va disipando, de los besos que poco a poco me vas dando… Recuerdo tus palabras, esas palabras que me hieren, que me lastiman – Yo… tengo que decirte que no se como, no se por que, pero siento que mi vida ya no tiene sentido, no se como explicarte que vales mucho y no mereces esto…

De repente te veo en mis brazos sangrando, perdiendo tu vida, ganando tu muerte…. ¿Que ha pasado?…. Entro en pánico, las imágenes me invaden, por que lo has hecho, ¿por que me has dejado?, te has marchado, has manchado mi cuerpo con tu sangre, mis manos con tus sueños…. La muerte se apodero de ti sin compasión, dejas a atrás un mundo lleno de esperanzas de ilusiones, por uno que desconoces…

Vuelve a mí el recuerdo, tu sentado en la mesa frente a mí, sin decir palabras, sin cruzar miradas, en medio de esa niebla, en medio de la nada. Luego escucho el lamento, al escucharlo de nuevo, entiendo que no es un espectro, no, soy yo… Decidida me dirigí al umbral, comencé a sentir como mi cuerpo se desvanecía, como mi alma quedaba desnuda, como las palabras se hacían cada vez mas claras.

Al pasar al otro lado del umbral me encontré y recordé aquella noche que marco el inicio de algo increíble… Mi muerte!!

Umbral 2



Me encuentro en mi cama pensando, pensando en tu aroma, pensando en tus labios. Entre mis blancas sabanas manchadas de ilusiones, manchadas de esperanzas; ya no siento tu presencia en mi almohada, en mi cama.

Aquella noche mate tus esperanzas, tus sensaciones; acabe con la lujuria que me atrapaba; que me consumía. Ahora manchas de tu alma corren por mi cama, miro aquel umbral que tanto nombrabas, en el que siempre esperabas, en el que mostrabas tus deseos con tu mirada apasionada.

El incesante recuerdo de aquel día persiste en acosarme... Yo, Yo, Yoooo!! - en mi mente persistente, como tus caricias, como tus miradas, como aquel recuerdo que no quiere decir adiós.

Me levanto y corro aquel umbral, demostrando mi deseo de tenerte, de olvidarte, de matar ese recuerdo que persiste en quedarse.

No logro mucho, solo consigo recordarte, solo consigo amarte. Siento esa presencia tras de mí, aflorando mi temor, aflorando mis instintos. Esos instintos asesinos; que... no hacen más que torturarme, que recordarme la maldad, la ira, la venganza... Al amanecer; despierto envuelta en llamas; una luz incesante que va revelando el lugar de tus sueños, asomando las sombras de aquel espectro.

Siento sus miradas abalanzadas, desesperadas, trato de evadirlas, pero... me consumen, me atraen, me llaman... Me dirijo en dirección opuesta, escapo de esa sombra que insiste en mirarme.

Mientras más me alejo, más cerca la siento.

Volteo y observo: Sigo allí, parada en el Umbral!! No escucho más que ese chillido; esa aguda voz que repite cada vez con mas fuerza... Yo, Yo, Yoooo!!

De pronto... todo cae en un vasto silencio; aquella niebla invade el lugar y el denso frío se apodera de mi cuerpo.

- Oh, No!! Tengo miedo de esa presencia, ahora solo escucho el ruido de mi corazón, mi respiración se hace cada vez más pesada, mis ojos comienzan a llorar...

No entiendo; ¿por qué? ¿Por qué ese umbral perturba mis sentidos? ¿Por qué cada vez que me acerco a él, mi cuerpo se vuelve nada? Mi alma se transforma en rocío y mi cuerpo en energía...

Pero poco a poco siento como desciendo, como en aquel lugar lleno de sombras, surgen luces que me abruman... Reacciono y pienso: ¿Acaso no dejo que descanses? ¿Acaso soy presa de tus recuerdos?

Desisto y cierro mis ojos, cancelo mi viaje y descanso. Siento un vacío, siento como voy perdiendo mis sueños, mi vida...

Trato de no pensar, de no razonar, no quiero entender por que, no quiero saber si tu ausencia marcará el inicio de la mía... solo se que si persisto en cruzar el umbral todas mis preguntas tendrán respuestas!!

Caminantes sin Rumbo

Miradas perdidas al pasar del tiempo, esencias diluidas en la densa brisa, sonidos ignorados por los que escuchamos sus llantos, ideas de avance sostenibles en su cause, hechos de sal en el fondo ácido del reflejo de sus caras.



Soledad implícita de sabor agridulce, sombras centellantes de los flashes de cámaras, imágenes capturadas del charco de su sangre, hambrientos de cariño, sedientos de conocimientos, objetos de sádicos y fisgones, cafres por excelencia.

Víctimas de todos y de nadie, desechables al tacto, insuficientes al gusto, perdidos en el claro de sus ojos profundos, estadísticas de ciudades, inversiones a futuro sin ser "futuro", nombres como Daniel, María, o Ismael, solo números en un papel.



Realidades palpables en las afueras de tu calle, tras la pared del restaurante, caminantes sin rumbo, protagonistas de discursos dentro de un destino flagrante, hermanos, primos o nietos de tu madre o tu padre.


Niños con futuro de llegar a ser números, sobre los que forjemos ciudades, conocimiento de sus realidades, desnutrición de un mundo obeso en actores, facilitadores en desgracias, solo sombras en el camino del desarrollo sustentable.

viernes, 9 de marzo de 2007

Como el Amor al Llanto


¡Entregate como quien se entrega a la muerte, disfruta como el niño al dulce,
calla como el viento a la noche, descansa como el vagabundo degusta!

¡Vive como la nota a la música,desarollate como la crisálida a la mariposa,aprende como el tornado a la calma,invierte como el húmano a la confianza!

¡Dejate llevar...
como la hoja al viento, como tus manos al cuerpo, como los besos al cielo!

Mientras más cerca te siento, más lejos me encuentro.

¡Regresa como la sed al agua, siente como el hambriento al hambre, recuerda como la arena al medano, Ama como el grito al miedo!

¡Muero como el verso a la prosa, Muero cual rosa al rocio, Muero como el trueno sin tormenta,Muero al ser de tí sin ser de nadie!

miércoles, 7 de marzo de 2007

Oda al Óbito de tu Cuerpo Interno



Nocivas caricias de un ser maquiavélico dueño de todo dueño de nada, donde mi cuerpo es la sangre que calma tu sed perversa y lujuriosa, objeto del deseo que encarna mi alma desecha.
Aquiescencia de la entrega maltrecha que produce un ser con el otro, el roce de tu pecho contra el despojo de mi cuerpo, el hedor de tu aliento nauseabundo con miras a mis senos, solo tu deseo superpuesto a mi torso expuesto.
Quien crea que esta mezcolanza de odio debilita la figura etérea de un porte superficial y palpable, no hace más que caer en la dicha de ser uno de esos que piensa que el dolor es la fuente eterna del malestar humano.
La universalidad de mis achaques son experiencias de vida aprendizajes de muerte, que encaran tu cara enferma y angustian tu mirada sardónica, carente de verdades pero rica en entremeses banales que solo aumentan la sed de tu óbito.
Con el tierno sentir de sus manos saladas cura mi espalda herida por sentimientos de ira sana mis laceraciones pudientes en sangre pobres y verdaderas amantes del dolor de mi carne.Solo ella posee el poder de la calma, fruto de encuentros furtivos; cosecha de invierno donde lo único que retoña es el amargo deseo de un ser sin futuro, asechado por ella encuentras camino en tu umbral maldito bordeado de entrañas desbordadas en deseos de venganza.
Allí en la delgada línea entre tu rumbo y el mío, aguardare con calma el insólito derrumbe de tu esencia maléfica y el esperma discontinuo de tu muerte interna.

martes, 6 de marzo de 2007

Híbrido


¿Cuan lejos puede llegar una vida sin gozo?

La respuesta:

Una vida en medio de desdichas, de tropiezos, de realidades inmaculadamente dañinas, donde el Ser pasa a un plano general y la miseria a un primer plano; donde mas allá de la inteligencia del ser están presentes las lágrimas, la muerte plena de un ser ajeno; la codicia por un elevado nivel que va mas allá de lo económico, hablo de un nivel mental superior al del mismo creador del mal llamado universo.

Donde la experiencia nace de la nada y la suerte crece con la esperanza de una vida de gozo sin dolor ni queja, para dejar los lamentos atrás y tener enfrente una realidad esplendida, sin torturas, sin malicia; ¿Quien duraría más? Aquel ser lleno de pensamientos, de remordimientos de experiencias basadas en perdidas humanas, animales, razónales, que no le arrojan ninguna esperanza de superación, pero que asoman a su mente cansada, una radiografía de lo que puede hacer la gente feliz, mirar a su alrededor y ver cuan feliz son los demás y entender que la vida puede ser aun peor con él de lo que ya es; o aquel que no entienda de lágrimas, de pérdidas valiosas, de momentos dolorosos donde el protagonista es él, mirar a su alrededor y pensar en que la vida puede ser mejor de lo que ya es, encontrar desdicha en otros y desear no ser él.

El conocimiento deriva de cosas independientes a la felicidad, donde la plenitud de su entorno no le arroja situaciones donde el uso de su razonamiento implique inteligencia, donde mas allá de una sonrisa no sabe el significado de una lágrima, de una punzada aguda, de un tormentoso Adiós; no quiero pertenecer a esa sociedad efímera donde el vacío de sus mentes lo compensan con la felicidad, pero como anhelo ese sentimiento "pleno" de sentirse un ser completo.

Mi aprendizaje continuo de situaciones dolorosas no lo cambiaré nunca por sonrisas y falta de emociones, considero importante que el dolor este presente en mi vida, para cuando tenga un segundo de felicidad me haga disfrutarlo como un helado, que con el calor de mi cuerpo se derrite en mis dedos; me hace llegar a esos momentos donde el dolor es parte importante de mi felicidad, no concibo mi vida llena de cosas lindas, ya que en mis momentos de desdicha no entendería lo que es una cicatriz del alma.

Veo difícil acabar con mi vida, pero veo mas cercano el fin de quienes carecen de sentimientos y basan su vida en una sola manera de sentir, una manera en la que el cuerpo es un vaso medio vacío o es un vaso medio lleno, todo lo que se lo he aprendido con el sabor de mis lágrimas y el sentirme plena de salir de ellos airosa y un poco mas resistente que antes, lo único que pudiera matarme sería el pesimismo de una vida positivista.

Los híbridos son los mejores seres, aquellos compuestos de realidades y sueños, donde la esperanza va mas allá de un te quiero, los que con el tiempo hemos aprendido a ser verdaderos, y con el solo sentir de un cuerpo entero, lleno de lágrimas y sonrisas hemos sabido aceptar el sabor del dolor y el fresco de los momentos amenos, donde la felicidad es efímera y el dolor la constante que les apremia al saber salir de él, con una sonrisa o un llanto pero en plenitud con sus almas, y en irrelevancia con sus cuerpos.